Hora actual

Portada

AdSense

Publicidad engañosa (y odiosa)

Buenas tardes queridos lectores.

En este frío y lluvioso (al menos en Madrid) día de junio, os traemos un post de los que podríamos denominar absurdos (bueno, muchos podrían denominarse así :) ) y que no es más que nuestra forma de expresar la rabia, repugnancia, y hastío que nos provoca mucha de la publicidad que vemos habitualmente en multitud de webs, en forma de banners con algún tipo de pregunta que trata de retar a nuestra lógica.

Todos nos habremos encontrado alguna vez con la típica publicidad en forma de imagen, en la que nos pintan un montón de triángulos entremezclados y contenidos unos en otros, y nos preguntan por el número total de triángulos (o cuadrados, o rombos…), o bien la típica de una imagen que, según la interpretemos, puede ser una dama joven o una anciana, una cara o un saxofón, y cosas así.

Si bien hay algunas de estas imágenes que realmente son curiosas, y nos hacen pensar, fijarnos en los detalles y estar atentos para encontrar las diferentes interpretaciones posibles, hay otro tipo de publicidad que nos resulta realmente insoportable, al menos a Sheldon y a mi, como esa en las que debemos discernir si una imagen es real o se trata de un montaje. Y más allá de estos anuncios, hay otro en concreto que no soporto: el de la imagen de dos caras, una junto a la otra, ligeramente diferentes, en la que nos preguntan cuál de esas caras corresponde a una mujer y cuál a un hombre (aunque, pinchemos donde pinchemos, el banner nos llevará a la misma página…). Aquí tenéis una captura de esa publicidad:

Banner original

Banner original

Como podéis ver, son dos caras bastante parecidas (evidentemente tenían que ser parecidas y no mostrar rasgos claros de un determinado sexo; si nos hubieran puesto a Mister T con Beyoncé habría sido fácil de averiguar). Podéis pasar horas buscando diferencias entre ambas, que lo único que encontraréis son ligeros cambios de iluminación, matices de luz, y reflejos de éstos en los ojos. ¿No os lo creéis? Bueno, pues expliquemos una aplicación básica de la teoría de frecuencias a las imágenes, y veamos los resultados que obtenemos al aplicarla a esta publicidad.

El hecho que  queremos comentar es cómo las frecuencias altas a menudo camuflan o mitigan la información de las frecuencias más bajas, y es que al menos los sentidos del ser humano funcionan así. Un ejemplo claro lo tenemos en una multitud de personas, en la que aunque la mayoría de la gente esté aplaudiendo, por ejemplo, a su equipo favorito, se escucharán mucho más los pitidos de los grupos contrarios a dicho equipo, incluso aunque en proporción sean muchas menos personas. Esto mismo, trasladado al sentido de la vista, lo podemos apreciar ni más ni menos que en el gotelé, que aunque a primera vista pueda parecer un tipo de decoración sin más, en realidad se utiliza para camuflar imperfecciones de la construcción sobre la que se aplica. ¿Por qué tiene dicho efecto? Precisamente porque nuestro ojo es más sensible a las altas frecuencias, y en general, las frecuencias altas son las que encontramos donde se producen cambios rápidos de información (cambios rápidos en el tiempo, o cortos en el espacio). Así, si observamos un muro con su superficie pulida y lisa, pero ligeramente abombado, o inclinado, nos daríamos cuenta de dicho abombamiento con relativa facilidad. Pero si dicho muro no está pulido y liso, sino que presenta una superficie con gotelé, no apreciaremos la deformación del muro ya que un hundimiento leve a lo largo de, por ejemplo, 1 metro de pared, es mucho menos perceptible para nuestro ojo que miles de gotitas a poca distancia unas de otras. Así, el gotelé camuflará las imperfecciones del muro en cuestión.  Las altas frecuencias contienen (en general) mucha más información que las bajas; de ahí que, por ejemplo, cuando necesitamos comprimir vídeo para enviarlo por un canal, ocupará mucho más espacio (a igualdad de duración) un vídeo de Fórmula 1 que un vídeo de, por ejemplo, un film romántico, ya que necesitamos muestrear a mucha mayor velocidad las imágenes de Fórmula 1 para poder reconstruirlas adecuadamente y no perder información en dicha reconstrucción. Y es que nuestros sentidos están preparados para prestar especial atención a esas frecuencias altas, porque en ellas hay una enorme cantidad de información.

Volviendo al tema que nos ocupa… ¿cómo podemos aplicar esto a la publicidad odiosa? Pues bien, si habéis llegado a este punto, ya habréis intuido que los diseñadores del banner publicitario utilizan, como dijimos, pequeños matices en la iluminación y las sombras, para hacernos pensar que se trata de dos personas diferentes. Y es que en esas fotos, predominan las bajas frecuencias, ya que casi todo son unos leves degradados de gris. Lo que podemos hacer entonces, para apreciar mejor las diferencias (o las “no diferencias”, mejor dicho) es minimizar la información que las bajas frecuencias nos aportan, y quedarnos con las altas. Digamos que no nos interesa comparar los muros, sino el gotelé que hay sobre ellos, porque los muros parecen ligeramente diferentes (sólo por la iluminación), así que compararemos la parte de la imagen con mayor información, que es el gotelé. Y en la imagen, el gotelé serán las zonas con bordes, donde haya cambio de colores, donde haya mayor variación de información en menor espacio, o sea, contornos de los labios, de los ojos, la nariz, etc. Así pues, utilizando cualquier herramienta de edición gráfica, encontraremos opciones como filtros y perfiladores, que cumplen la función que buscamos. En mi caso utilizaré Corel Photo-Paint X3. Veamos los sencillos pasos:

Paso 1 – En primer lugar, aplico a toda la imagen el filtro de perfilado, lo que me resaltará las zonas de altas frecuencias, bordes y contornos, que es lo que nos interesa:

Banner paso 1

Realzando los perfiles

Paso 2 – A continuación, le aplicaremos un filtro paso alto, que quiere decir que nos quedaremos con dichas frecuencias altas (anteriormente resaltadas, para que en este paso las veamos aún más claras). Unos valores de Porcentaje = 85% y Radio = 1 nos eliminarán prácticamente todas las frecuencias bajas, de forma que no nos podrán distraer las sombras y matices de iluminación, y veremos sólo lo que nos interesa. Llegados a este punto, ya resulta bastante obvio que las dos caras corresponden a la misma persona:

Banner paso 2

Filtrando paso alto

Paso 3 – Si queremos ver con mayor claridad qué zonas estaban más oscuras en cada foto, podemos convertir la imagen a Blanco y Negro de 1 bit, en modo lineal, con lo que obtendremos algo así:

Banner paso 3

Buscando las zonas oscuras en B&W 1 bit

Paso 4 – De cualquier forma, desde la imagen del paso 2, basta con recortar una de las fotografías, pegarla sobre la otra de forma que coindica lo mejor posible la alineación de ambas, y jugar con la trasparencia de la fotografía que acabamos de pegar: si movemos su selector de opacidad del 100% al 0%, veremos como apenas notamos diferencia… ¿por qué? Evidentemente porque ambas fotos corresponden a la misma persona:

Comparación con diverso grado de opacidad

Comparación con diverso grado de opacidad

Bueno, queridos lectores, después de esta curiosidad apoyada en bases técnicas, que esperamos que haya sido de vuestro agrado, no nos queda más que invitaros a ser críticos con este tipo de cosas, a plantearos todo lo que véis, y a no dejaros engañar. No nos cabe duda de que podrían haberse aplicado más filtros, jugar con la saturación y el tintado para, por ejemplo, al superponer las dos imágenes, multiplicarlas o dividirlas y ver más claramente aún las posibles diferencias, pero este no pretende ser un post sobre diseño gráfico (quizá algún día…) :)

Antes de despedirnos, para aquellos que sentáis curiosidad por el tema de las ilusiones ópticas, os recomiendo encarecidamente que no os perdáis la conocida como Checker Shadow Illusion del Edward H. Adelson del MIT, realmente impresionante, y que se resume en la siguiente figura:

 

Checker Shadow Illusion

Checker Shadow Illusion

 

¿Os parece que los cuadros A y B son de colores diferentes? Pues… no :) Son del mismo color. La explicación la podéis encontrar en su web de forma muy gráfica, ¡no os la perdáis!

¡Hasta pronto!

//Para la herramienta Google Analytics // Para la herramienta Google Translator